jueves, 27 de octubre de 2011

Jesús es la solución

El problema del rechazo
Juan 4.1-26

Hoy comenzamos una serie de seis estudios que nos hacen pensar en circunstancias o situaciones que forman parte de la tragedia del ser humano que no conoce a Dios.

Los cristianos sabemos mucho de ser rechazados por otros, y sabemos cuán grave y profundo puede llegar a ser el rechazo. El mayor rechazo experimentado por un ser humano ocurrió en la cruz. En el pasaje de hoy tenemos la historia de una mujer que resuelve su dilema al encontrarse con Jesús, porque Jesús es la solución verdadera.

Jesús toma la iniciativa. ¿Por qué “le era necesario” pasar por Samaria? El sabía que debía encontrar a una persona rechazada a tal punto que se esconde de sus propios conciudadanos. (6)

Jesús identifica el problema de la mujer. La necesidad de la mujer era agua (10), resolución de su situación familiar (17-18), pero sobre todo, su necesidad de conocer al Mesías. (26)

Jesús ayuda a encontrar la solución. De manera gradual, Jesús le ayudó a caminar por el proceso hacia la verdadera respuesta: adorar a Dios como Él “busca que le adoremos”. De qué vale ser aceptado por la gente y ser rechazado por Dios. Leamos Mateo 6.33-34 para comprender mejor este concepto.

Eduardo Ramírez - Encuentro con Dios

martes, 18 de octubre de 2011

Creeré

Cuando sientas desmayar
Y que ya no hay fuerzas para continuar
Has pensado abandonar
Ese sueño, ese anhelo que en tu alma está

La mente dice no, nada puedes hacer
Pero tu corazón no para de creer
Y la montaña, se encuentra frente a ti
Mas yo sé que la cruz harás si lo puedes creer

Cuando parezca como si no puedas pelear más
Y se ve como si el camino llegó a su final
Cuando nadie en ti crea, cuando te cierren las puertas
Por favor no te detengas porque debes continuar

La esperanza te hará mirar más allá
Y la fe te dará fuerza de creer que vencerás
Ahora es tiempo de avanzar y del pasado olvidar
Y celebrar lo que vendrá

Y las palabras que vendrán intentando apagar
El fuego que hay en ti, las debes olvidar
Y el viento soplará pero no te detendrás
Si DIOS está a tu lado, tú tienes todo lo necesario
Para levantarte y creer

Tercer Cielo - Creeré

1 PEDRO 1:3 - 2:3

Una esperanza viva
3 Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,
4 para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,
5 que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.
6 En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,
7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo,
8 a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso;
9 obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.
10 Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación,
11 escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos.
12 A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles.

Llamamiento a una vida santa
13 Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado;
14 como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia;
15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;
16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
17 Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación;
18 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,
19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,
20 ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros,
21 y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios.
22 Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro;
23 siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.
24 Porque:
Toda carne es como hierba,
y toda la gloria del hombre como flor de hierba.
La hierba se seca, y la flor se cae;
25 Mas la palabra del Señor permanece para siempre.
Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada.
2 1 Desechando, pues toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones,
2 desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación,
3 si es que habéis gustado la benignidad del Señor.

Santa Biblia, Reina-Valera 1960

lunes, 17 de octubre de 2011

FullMetal Alchemist - Brigadier General Basque "Sangre de acero" Grand


El Brigadier General Grand o simplemente “Sangre de acero”, fue un oficial del ejército de Amestris y virtuoso alquimista además de experto combatiente cuerpo a cuerpo. En 1908, fue reclutado como alquimista estatal para cumplir el Decreto Ley emitido por King Bradley, Gran General de la nación de Amestris,  con el fin de terminar la rebelión producida en la ciudad de Ishval, al este del país.


Coronel en ese entonces, fue asignado bajo el mando del Brigadier General Fessler y además trabajo junto al Capitán Hughes, cercano amigo del Alquimista Estatal “Flama”. Se hizo famoso por su valentía al estar siempre en el frente de batalla a pesar de su rango y por su alto sentido de la justicia, demostrándolo al rebelarse en contra de su superior y tomar el mando de la brigada; debido a que este no acepto la rendición de los ishvalitas y proclamo continuar con la matanza irracional.

El coronel Grand haciendo uso de su alquimia durante la rebelión de Ishval.

Al terminar la rebelión, fue reconocido como uno de los “héroes de Ishval”, junto al Alquimista Estatal “Flama”, también ascendió a Brigadier General y fue asignado al mando del Laboratorio nº 5 en Ciudad Central, sin saber acerca de los oscuros experimentos realizados en dicho lugar por los más altos rangos de la milicia de Amestris, quienes lo habían escogido como uno de los “sacrificios” para cumplir sus malvados planes.

Tenía la costumbre de frecuentar bares y pubs para tomar licor y pasarla bien; esta costumbre fue su declive, debido a que en una de sus salidas, fue encontrado por el famoso asesino de Alquimistas Estatales apodado “Cicatriz”, quien, aprovechando el estado etílico del oficial, lucho contra él y lo asesinó.


Militares reconociendo el cadáver del Brigadier General Grand.


De contextura gruesa, ojos negros, color de piel canela, alto, sin cabello, con bigote e innumerables cicatrices en todo el cuerpo (debido a las muchas batallas en las que participo), no tuvo mucho protagonismo en la historieta y serie de televisión FullMetal Alchemist, apareciendo solo durante el recuerdo de la rebelión de Ishval.

Navarro Maldonado, Juan C.

PROVERBIOS 8

Excelencia y eternidad de la Sabiduría
1 ¿No clama la sabiduría,
y da su voz la inteligencia?
2 En las alturas junto al camino,
a las encrucijadas de las veredas se para;
3 en el lugar de las puertas, a la entrada de
la cuidad,
a la entrada de las puertas da voces:
4 Oh hombres, a vosotros clamo;
dirijo mi voz a los hijos de los hombres.
5 Entended, oh simples, discreción;
y vosotros, necios, entrad en cordura.
6 Oíd, porque hablaré cosas excelentes,
y abriré mis labios para cosas rectas.
7 Porque mi boca hablará verdad,
y la impiedad abominan mis labios.
8 Justas son todas las razones de mi boca;
no hay en ellas cosa perversa ni torcida.
9 Todas ellas son rectas al que entiende,
y razonables a os que ha hallado
sabiduría.
10 Recibid mi enseñanza, y no plata;
y ciencia antes que el oro escogido.
11 Porque mejor es la sabiduría que las 
piedras preciosas;
y todo cuanto se puede desear, no es de 
compararse con ella.
12 Yo, la sabiduría, habito con la cordura,
y hallo la ciencia de los consejos.
13 El temor de Jehová es aborrecer el mal;
la soberbia y la arrogancia, el mal camino,
y la boca perversa, aborrezco.
14 Conmigo está el consejo y el buen juicio;
yo soy la inteligencia; mío es el poder.
15 Por mí reinan los reyes,
y los príncipes determinan justicia.
16 Por mí dominan los príncipes,
y todos los gobernadores juzgan la tierra.
17 Yo amo a los que me aman,
y me hallan los que temprano me buscan.
18 Las riquezas y la honra están conmigo;
riquezas duraderas, y justicia.
19 Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro
refinado;
y mi rédito mejor que la plata escogida.
20 Por vereda de justicia guiaré,
por en medio de sendas de juicio,
21 Para hacer que los que me aman tengan
su heredad,
y que yo llene sus tesoros.
22 Jehová me poseía en el principio,
ya de antiguo, antes de sus obras.
23 Eternamente tuve el principado, desde el
principio,
antes de la tierra.
24 Antes de los abismos fui engendrada;
antes que fuesen las fuentes de las
muchas aguas.
25 Antes que los montes fuesen formados,
antes de los colados, ya había sido yo
engendrada;
26 no había aún hecho la tierra, ni los campos,
ni el principio del polvo del mundo.
27 Cuando formaba los cielos, allí estaba yo;
cuando trazaban el círculo sobre la faz del
abismo;
28 cuando afirmaba los cielos arriba,
cuando afirmaba las fuentes del abismo;
29 cuando ponía al mar su estatuto,
para que las aguas no traspasasen su 
mandamiento;
cuando establecía los fundamentos de la tierra,
30 con él estaba yo ordenándolo todo,
y era su delicia de día a día,
teniendo solaz delante de él en todo
tiempo.
31 Me regocijo en la parte habitable de su
tierra,
y mis delicias son con los hijos de los
hombres.
32 Ahora pues, hijos, oídme,
y bienaventurados los que guardan mis 
caminos.
33 Atended el consejo, y sed sabios,
y no lo menospreciéis.
34 Bienaventurado el hombre que me 
escucha,
velando a mis puertas cada día,
aguardando a los postes de mis puertas.
35 Porque el que me halle, hallará la vida,
y alcanzará el favor de Jehová.
36 Mas el que peca contra mí, defrauda su
alma;
todos los que me aborrecen aman la muerte.


Santa Biblia, Reina-Valera 1960

Haciendo lo correcto


Samuel cumple su labor profética y habla al pueblo para que cambie su actitud.
1 Samuel 12.1-25

Como un padre a un hijo Samuel hace reflexionar al pueblo. Solemos olvidarnos de Dios cuando pensamos que las cosas van bien. Israel actuaba como nosotros.

Dios vigila y sostiene a quien le sirve. Dado que el puelo gustaba de confiar en las personas a partir de lo que veía, lo primero que pone a prueba Samuel ante el juicio público es s propia persona. Al tener un testimonio ejemplar es que el pueblo recuerda que es un siervo que Dios sostiene. Dios es inmutable. Samuel recuerda al pueblo que Dios está por encima de todas las circunstancias de la vida. Enuncia varios momentos difíciles de la historia del pueblo de Israel con el propósito de hacerles recordar y reconocer que Dios es el mismo que siempre ha velado por su bien.

Dios cuida de nosotros. Dios mismo se ha preocupado por el pueblo desde antes que naciera. En tiempos difíciles les dio de comer, los libró de la esclavitud, les ayudó a vencer en la guerra y siempre se mantuvo al frente de ellos, a pesar de su infidelidad.

Dios se enoja. La actitud de ignorar a Dios, ser rebeldes, desobedientes y hacer que su nombre sea tenido por menos, motiva la ira del Señor. En esta ocasión es manifestada por truenos y lluvias que hicieron que el pueblo temiera. La recomendación de Samuel es clara: "Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón... Mas si perseverareis en hacer mal, vosotros y vuestro rey pereceréis." (24,25)

Alberto Sotres - Encuentro con Dios

¿Obediencia o temor?


Samuel cumple ante el pueblo la voluntad de Dios.
1 Samuel 10.17-27

Los profetas tenían una labor muy difícil en términos puramente humanos: hablar al pueblo las palabras de Dios. Era común ver dos tipos de actitudes en este contexto:

Actuando en obediencia a Dios. Aún a pesar de no estar de acuerdo con la petición del pueblo en esta ocasión (1 S. 8), Samuel hace lo que Dios le ha indicado fielmente. A Moisés le ocurrió en diversas ocasiones la misma experiencia al punto que, cuando dejó de obedecer la voz de Dios, tuvo que pagar las consecuencias de manera muy triste. (Núm. 20.2-13)

El profeta cumple fielmente aquello que le ha pedido el Señor, es decir, recordar al pueblo el significado de su petición: "vosotros habéis desechado hoy a vuestro Dios" (19) y le instala un rey, un gobernante que, de acuerdo al pensamiento del pueblo , les haría ser como los demás pueblos. Seguían sin entender lo más valioso que tenemos de Dios, su compañia y cuidado permanente.

Actuando con temor y duda. Saúl, lleno de miedo, toma la desición "mejor" para el momento: huir y esconderse. Sin embargo, además de que no había manera de ir muy lejos, él mismo no tentendía de quién era el llamado, lo cual manifiesta claramente lo que hizo. David, tiempo después entendió y declaró esto mismo (Sal. 139.7-8). Si Saúl hubiese entendido que Dios era quien le llamaba y respaldaba, con seguridad su actitud habría sido diferente. Rápido olvidó el cambio ocurrido en su corazón. (1 S. 10.9)

Alberto Sotres - Encuentro con Dios

Cuando el llamado es real


Confirmaciones del llamado que Dios le hizo a Saúl.
1 Samuel 10.1-16

¡Qué día el de ayer para Saúl! De un momento a otro todo el panorama de su vida estaba cambiando de manera impresionante. Pero ¿habría paz en su corazón en medio de tantas situaciones inesperadas? Será bueno pensar en lo siguiente:

Tenía que esperar la confirmación de Dios al llamado. Sabemos por la Escritura misma que el llamado de Dios es irrevocable y que los planes de Dios son perfectos. Tenemos que aprender esto en carne propia. Saúl tenía que vivir esto como parte de su preparación para dirigir al pueblo de Israel. Samuel le detalla lo que sucedería. ¡Y sucedió!

Dios tenía que obrar en su vida personal. Cuando Dios quiere algo de nosotros siempre hemos de esperar un cambio que favorezca el llamado que recibimos. Moisés mismo recibió un llamado de Dios que lo ponía en una situación por demás dificil: liberar al pueblo de Dios de la esclavitud en Egipto (Ex. 3 y 4). Dios respalda a Samuel en sus palabras, y obra de manera inmediata en Saúl (9). Dios nunca nos deja desamparados, mucho menos cuando nos ha separado para cumplir una obra especial.

La gente alrededor tiene que reconocer un cambio. De manera clara lo que ha sucedido tiene que ocasionar un impacto entre quienes nos conocen. No podemos decir que tenemos o hemos recibido un llamado de Dios y seguir siendo los mismos a los ojos de los demás. Saúl fue reconodio aún con un dicho popular que reflejaba el asombro de la gente por lo que vio en él. (11-12)

Alberto Sotres - Encuentro con Dios