lunes, 17 de octubre de 2011

Cuando el llamado es real


Confirmaciones del llamado que Dios le hizo a Saúl.
1 Samuel 10.1-16

¡Qué día el de ayer para Saúl! De un momento a otro todo el panorama de su vida estaba cambiando de manera impresionante. Pero ¿habría paz en su corazón en medio de tantas situaciones inesperadas? Será bueno pensar en lo siguiente:

Tenía que esperar la confirmación de Dios al llamado. Sabemos por la Escritura misma que el llamado de Dios es irrevocable y que los planes de Dios son perfectos. Tenemos que aprender esto en carne propia. Saúl tenía que vivir esto como parte de su preparación para dirigir al pueblo de Israel. Samuel le detalla lo que sucedería. ¡Y sucedió!

Dios tenía que obrar en su vida personal. Cuando Dios quiere algo de nosotros siempre hemos de esperar un cambio que favorezca el llamado que recibimos. Moisés mismo recibió un llamado de Dios que lo ponía en una situación por demás dificil: liberar al pueblo de Dios de la esclavitud en Egipto (Ex. 3 y 4). Dios respalda a Samuel en sus palabras, y obra de manera inmediata en Saúl (9). Dios nunca nos deja desamparados, mucho menos cuando nos ha separado para cumplir una obra especial.

La gente alrededor tiene que reconocer un cambio. De manera clara lo que ha sucedido tiene que ocasionar un impacto entre quienes nos conocen. No podemos decir que tenemos o hemos recibido un llamado de Dios y seguir siendo los mismos a los ojos de los demás. Saúl fue reconodio aún con un dicho popular que reflejaba el asombro de la gente por lo que vio en él. (11-12)

Alberto Sotres - Encuentro con Dios

No hay comentarios:

Publicar un comentario